martes, 4 de septiembre de 2012

Quiero empezar esto haciendo honores a aquellas personas que están ahora mismo en mi vida...Obviamente cambiando sus nombres y aunque ahora no vais a saber quienes son...poco a poco lo iréis sabiendo.
Aitor
Dafne
Adam
Alex
Adelia
Aurora
Diego
Dario


Hace ya tiempo que comencé con esta historia en mi vida cotidiana, aunque hace aún más tiempo que dejó de ser una historia real, para convertirse en algo psicodélico y fuera de lo lógico.

Os empezaré diciendo que conocí a Dario, ahora deseo no haberlo conocido..en un antro pequeño, oscuro y no muy saludable para la salud con tanto alcohol y humo rondando en el ambiente. De casualidad lo vi, y el me vio a mi. Vaya! pensé, era un tipo vulgar, algo feo, no muy alto pero con unos bonitos ojos verdes, aunque a pesar de esos ojos verdes no me gustaba, era una persona mal hablada, racista...casi franquista diría yo.
Intente no prestarle mucha atención, aunque él si que me la prestó a mi. Varios días y unas palabras bonitas y todo se convirtió en un mundo de fantasía, que, pronto se convertiría en un mundo de oscuridad y llanto. No se merece más líneas en este relato pero no quiero pasar la ocasión de deciros que a pesar de todo lo que pasó, de todo lo que viví y de todo lo que no quiero recordar cada día tengo que darle las gracias, por que gracias a el me volví más dura, más fuerte y con más ganas de agarrar lo que quiero...ganas de luchar, algo que él también debería aprender...aunque a estás alturas, dudo ya que lo consiga.

La historia real comienza cuando Adelia se marcha, pues es con su marcha cuando todo esto empieza a cobrar sentido, o a perderlo. Ahí empezó mi "historia" con Aitor, es gracioso que lo diga así, por que tanto el como yo hemos evitado eso mucho tiempo, con todas nuestras ganas, pero se hacia tan visible a los demás que al final pasó y se convirtió en algo bonito, complicado, romántico. Gracias sin duda a Dafne que he echo posible todo esto.
Es difícil hacer todo esto realidad, y según voy escribiendo se me ocurren tantas cosas, recuerdo tantas cosas que todo se me hace un nudo y ya no se como escribirlo.
Seguiré esta historia diciendoos que todo comenzó con una charla, si una charla de amigos, sin ningún tipo de intención, pero que terminó con un beso...un beso con el que empezó todo.
Pedí consejos a quién más cerca tenía Dafme y Adam, ambos me deseaban lo mejor y que mirara por y para mi, debí hacerles caso, si no, no estaría donde estoy. Gracias, gracias de nuevo.

Dafne, os hablare ahora un poco de ella, es una chica singular, atractiva a los ojos de quién la mire, simpática y agradable, segura de si misma, aunque ella aún no lo sabe. Una amiga con todas las letras y por supuesto una fiestera como todos los demás. Pensé al principio que no confiaba en ella, era una desconocida prácticamente pero me ha demostrado que siempre está ahí cuando lo necesitas y quiero que ella sepa que yo también estoy aquí para cualquier cosa.

Después es este inciso (habrá más) sigo con el relato.

Aurora, ella es una de las personas más allegadas que tenía, pues practicamente vivíamos juntas, pero su vida la hizo marcharse a unos 100 km de mi vida, por tanto anque ahora mismo esta en un segundo plano es una persona que siempre me ha apoyado y no quiero pasar la ocasión de decir que me ayudó muchísimo con el tema de Dario.

Como podréis ver ambas historias están entrelazadas, claro que lo están, tanto a Dario como a Aitor los conocí en el mismo antro oscuro y poco saludable.
E de decir, antes de que se me olvide que la manera en la que conocí a Aitor fue muy graciosa, pues todo empezó por que me quiso quitar una patata, pasando por el cubo de la basura y terminando con besos y caricias...

Tengo cosas que hacer en casa, iré escribiendo siempre que pueda.

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